lunedì 28 maggio 2012

Basket: la Scavolini Siviglia U19 alle finali nazionali di Udine

Dopo aver vinto la fase di "interzona" giocata a Pesaro, per i ragazzi della under 19 della Scavolini Siviglia è arrivato il momento tanto atteso: le finali di categoria a Udine e il coronamento di un sogno arrivato grazie alla determinazione e alla passione.
A inizio maggio pochi avrebbero scomesso su questa squadra dopo che nella prima partita della fase di interzona contro Treviso il tabellone finale condannava i pesaresi al -42. Al contrario, contro ogni pronostico e "sbattendosi con tanta passione" i ragazzi di coach Leka hanno saputo reagire ed aggiudicarsi un posto nelle finali del campionato under19 che da oggi, lunedì 28 maggio, si disputeranno a Udine. Un percorso fatto di alti e bassi ma che ha premiato la determinazione e la passione di questo gruppo assai giovane ma dalla grande maturità sul campo. 

"Dopo aver disputato un bel campionato" - racconta Michael Bertoni, pivot classe '94 - "ci sono state grandi partite come la vittoria in casa contro la Virtus Siena, la vittoria sul campo di Livorno e il grandissimo match giocato a Siena contro la Montepaschi... ma anche momenti difficili come la sconfitta in casa con Livorno o quella pesante sul campo di Montecatini. La nostra forza è stata saper guardare avanti ed essere consapevoli che potevamo puntare in alto. Dopo la pesante sconfitta subita con Treviso alla prima giornata d'interzona, la nostra reazione è stata talmente grande che ci ha permesso di battere Brindisi e Milano e qualificarci per le finali: è stato un momento che non dimenticherò mai! Siamo un gruppo fantastico e sono orgoglioso di questa squadra".

Il fantastico gruppo di cui parla Micheal è composto da Alessandro Testa (capitano), Michael Bertoni, Matteo Bongiorno, Marco Giacomini,  Matteo Cercolani, Andrea Baseotto, Giacomo Marcelli, Lorenzo Tortù, Federico Urbani, Giovanni Bianchi e Luca Vino. A dare maggior consapevolezza a questi ragazzi e a guidarli in questa fantastica stagione è stato lo staff composta dal primo allenatore Spiro Leka, Giovanni Luminati (assistente), Pentucci Luca (3° allenatore), Mauro Santi (accompagnatore) e il fisioterapista Eliano Crudelini.

A Udine li attendono ora le 16 migliroi squadre italiane under 19. I primi tre giorni di torneo vedranno la ualificazione a gironi, il giovedì sarà la volta degli spareggi e poi il weekend le sfide saranno ad eliminazione diretta, fino alle finalissima, in programma al Palasport Primo Carnera della località friulana domenica 3 giugno. Nello stesso girone della Scavolini Siviglia ci sono Rimini, Bergamo e Montepaschi Siena: "un girone tosto" - ammette Michael - " ma siamo lì, perchè non provarci? Credo che possiamo toglierci ancora qualche soddisfazione, e magari chissà, prenderci qualche rivincita su chi ci ha battuto in campionato. Abbiamo tanta adrenalina addosso e tanta voglia di stupire! Andiamo a Udine con la consapevolezza di quello che abbiamo fatto, ma anche del fatto che il bello deve ancora venire! Non abbiamo nulla da perdere: dobbiamo vivere una partita alla volta e vedere che cosa riusciremo a combinare!"

Una cosa è certa è però, non staranno certo a guardare: in fondo, un obiettivo è stato raggiunto, ma come ci dice Michael "noi ci proveremo fino in fondo"!

Per seguire i risultati e la classifica: http://fvgsportchannel.com/jos/
Per maggiori informazioni sul campionato Uder 19 d'Eccellenza http://www.fip.it/giovanile/

L'articolo originale è pubblicato su Vivere Pesaro del 29/05/2012 

martedì 22 maggio 2012

Cuore di Mamma: Carolina Costagrande- versione spagnola

Querida Caro:

dentro de pocos meses al final podrás finalmente realizar un grande sueño tuyo: tomar parte a los Juegos Olímpicos llevando la camiseta de la nacional italiana. Aunque somos argentinos, en nuestra familia Italia siempre ha tenido un papel importante y para las dos, Italia siempre ha sido una parte integrante de nuestra vida. En realidad, tu nunca habías exteriorizado la voluntad de jugar para la selección italiana, pero yo sabia que había una parte de ti que lo querría mucho y por lo tanto verte con esa camiseta para mí ha sido algo natural y me ha llenado de orgullo. Cuando te han convocado ha sido una grandísima emoción, aunque ha significado pasar menos tiempos juntas: la última vez que estuviste aquí en Trébol fue el 13 de octubre del año pasado.

¿Y cómo podría olvidarme de esa fecha? Acababas de volver a Argentina con la idea de quedarte un mes pero a Italia le dieron la wild-card para el Grada Prix. Tu no sabías qué hacer: ¿volver a Italia para entrenarte, o quedarte con tu familia? Recuerdo que un día te planteaste a mis espaldas y me dijiste que querías irte, y yo te dije “ándate” ; pero no enojada, porque sabía que era lo que tu querías hacer. Y considerando el resultado que habéis obtenido, sin dudas la tuya ha sido la mejor decisión. Yo vi todos los partidos, despertándome a las tres de la madrugada y sin poderme acostar otra vez por la gran adrenalina.

Llevar la camiseta de la selección y ganar una competición tan importante, pienso es el sueño de cualquier atleta, y yo lo viví contigo. Ya me conoces bien: cuando juegas yo me fijo solo en ti. Se debo decir la verdad, pero, aunque hace muchos años que sigo el voleibol, no entiendo mucho el juego: no sé nada de esquemas o de las tablas de rendimiento; lo que miro yo son tus emociones mientras estas jugando y yo siempre siento lo mismo que tu. De hecho, entre nosotras hay algo especial: a menudo pensamos y vivimos las mismas emociones; tenemos una conectividad y unidad de pensamiento increíbles. Eres mi primera hija y sin hacer diferencia con los otros, entre la madre y la primer nacida siempre se crea una relación especial. Además, pienso que esta relación se ha mantenido con el tiempo y ha llegado a ser más fuerte: por eso parece que a menudo pensamos lo mismo como si tú fueras una prolongación mía. Nos parecimos en muchas cosas aunque tú eres más dócil que yo: personalmente soy mucho más explosiva, pero las dos creemos en los valores de la familia, en los afectos y vivimos las cosas de manera visceral. Lo que admiro más en ti pero es otra cosa: tu deducción, el esfuerzo y la fuerza que pones para lograr tus sueños y que cada vez me emociona. También ahora, solo pensándolo, esto me rellena el corazón de orgullo! Tu determinación en entrenarte con constancia día tras día, año tras año, éxito tras éxito es algo que admiro mucho porque sé cuanto es difícil pasar a otro equipo, relacionarse en un grupo nuevo, enfrentar un infortunio o un momento físico negativo. Y tú, siempre has demostrado una gran fuerza de voluntad: ¡nunca te he odio decir “hoy no tengo ganas de entrenarme” o verte en campo sin ganas de jugar! Estoy cierta que tanta devoción expresa una personalidad única, ya que hace muchísimos años que estás jugando.

Recuerdas tu debut? Al principio tu padre quería que te fueras al club independientemente de la actividad física que eligieras. Aunque eras también muy buena al tenis, tú buscabas un deporte de grupo y un día una amiga tuya te pidió que se le acompañase a un entrenamiento de voleibol: tú te fuiste y nunca dejaste. Cuando iniciaste, tomaste el voleibol muy seriamente, aunque nosotros queríamos que fuera algo recreativo. Un día te acompañamos a una ciudad cerca: era la primera vez que tomabas parte a un torneo y jugabas con otros chicos. Siendo pequeños, aún no teníais rotaciones y durante los entrenamientos recorríais la pelota por todas partes. Tu eras muy chiquita, no de edad sino de estatura y recuerdo que ese día recorrías la pelota por todo el campo y nosotros mirandote nos reíamos mucho; pero al mismo tiempo temíamos que te pudieras enojar simplemente haciendo esto y corriendo de un lado a otro sin tomar el balón. En cambio, tu te divertías muchísimo y se veía que te gustaba mucho este juego. Ya no puedes imaginar cuánto me sorprendieron las palabras de Mario Martini cuando ese día vino a hablar con tu padre y yo diciendo estas mismas palabras: “les debo decir una cosa. Carolina cualquier cosa decida hacer, sea que sea el voleibol o el tenis, u otro deporte, lo va a hacer bien porque tiene mucho talento”. De hecho no podía creer qué un técnico que te había visto jugar solo un par de veces, pudiera tener tan confianza en ti y en tus capacidades. Las cosas se hicieron aún más serias algunos años después cuando Mario decidió llevarte al retiro de la selección argentina. Tu estabas jugando un torneo muy importante en Trébol y Mario nos pidió que no te dijéramos nada porque el partido era demasiado importante y tu debías concentrarse solo en eso. Tu padre y yo lo comentamos y el domingo, el día después del torneo, te lo dijimos. Yo insistía que si no querías ir no había ningún problema porque ya te habrían llamado el año siguiente. Pero tu dijiste que no, que te querías ir a Buenos Aires aunque se trataba de 500 kilómetros de distancia. Cuando te trajimos, los técnicos nos explicaron que se trataba solo de una semana; pero la idea de separarme de ti, ya me llenaba los ojos de lagrimas. Era una prueba sea para ti que para mí como mamá, pero me daba confianza el hecho de que se trataba solo de siete días. Quizás no te habría dejado si hubiera sabido que esa semana se transformaría en una larga gira de casi un mes. Habías impresionado mucho a los técnicos y lo que más valía para mí es que te veía feliz de lo que estabas haciendo. Ha sido por esto que acepté tu decisión de firmar para el equipo de Boca Junior. Si debo ser sincera, al principio estaba muy preocupada: tú tenías solo 16 años y la Boca es un barrio muy particular de Buenos Aires, donde el único elemento que uñe a las personas es la camiseta del club deportivo. Es como si fuera un escudo y por eso todos me decían que te habría protegido; ¡y lo hizo! Además, esa experiencia te abrió las puertas para Italia: Claudio Cuello, tu entrenador en Boca, estaba seguro de que había llegado el momento de hacer un salto de cualidad y a pesar de que te habían llamado también de Brasil y tenías problemas a la rodilla, decidiste irte a Palermo con tu abuela y conquistaste literalmente a todos en Italia.

Aquí en la tierra de tus antepasados empezaste tu carrera y llegaste a ser una verdadera campeona; y fue aquí que demostraste todo tu verdadero potencial. No sabría encontrar un solo momento importante de toda tu carrera. Claro el primer “scudetto” con Pesaro fue una emoción grandísima; pero sinceramente, recordaré esa temporada por otra razón: independientemente del resultado final, sentía que como jugadora habías finalmente encontrado el equipo y el tipo de entrenamiento que necesitabas para llegar a ser una campeona. Ese triunfo fue la simple consecuencia de ese connubio perfecto. Antes siempre parecía que te faltase algo, que hubiese algo que te obstaculizase. En esa temporada, en cambio, hubo una verdadera explosión de tu carrera: estabas contenta con ti misma y estabas lista para grandes empresas. Eres una persona muy fuerte, y aunque estoy segura de que tuviste momentos difíciles, nunca nos lo transmitiste. En esos momentos, yo sentía de no estar a tu lado o de no poderte ayudar cuando no lograbas jugar como deseabas. Es muy doloroso para una madre no poder ayudar a su propria hija y el mensaje que te envío antes de cada partido es una forma para demostrarte que siempre estoy cerca de ti. Un mensaje cortito, un poco fuerte, que pero expresa bien lo que siento y sobretodo lo que te deseo: que tu logres a encontrar tu vía año tras año; que alcances tus objetivos; que concretices tus esfuerzos y, a pesar de los resultados, que tú logres a vivir los juegos Olímpicos en la mejor forma posible. Y todo esto, porque avaloro tu espíritu, tus esfuerzos, y porque tú eres parte de mí.

Te amo,

tu mamá,

Mercedes.

Articolo originale pubblicato sul numero di maggio 2012 di Pallavoliamo.it 

Cuore di Mamma: Carolina Costagrande


Cara Carolina,

tra pochi mesi un tuo grande sogno potrà finalmente realizzarsi: prendere parte alle Olimpiadi indossando la maglia della nazionale italiana. Eh sì, anche se dall'Argentina, nella nostra famiglia l'Italia ha sempre avuto un ruolo importante e sia che per me che per te, l'Italia è sempre stata una metà integrante della nostra vita. Anche se non avevi mai manifestato apertamente il desiderio di giocare per la nazionale azzurra, io sapevo che in fondo c'era una parte di te che lo voleva davvero tanto e quindi vederti indossare quella maglia per me è stato quasi naturale e mi ha riempito di orgoglio e di grande felicità. Quando ti hanno convocata è stata una grandissima emozione, anche se ha voluto dire passare ancora meno tempo insieme: è dal 13 ottobre dello scorso anno che non ti ho più qui a casa a Trebol.

E come potrei dimenticarmi quella data? Eri appena tornata e avevi in programma di passare il tuo compleanno qui con tutti noi. Un giorno è arrivata la notizia che l'Italia aveva ricevuto la la wild card per il Gran Prix e tu per diversi giorni non sapevi che fare: ritornare in Italia per poterti allenare, o rimanere e passare un po' di tempo insieme alla tua famiglia? Ricordo che ero in cucina e che ti sei messa dietro alle mie spalle e mi hai detto che avevi deciso di partire. Io ti ho detto semplicemente “vai”, perché avevo capito che quello era che volevi fare e ciò che contava di più per te in quel momento! E visto il risultato che avete ottenuto, è stata la scelta giusta! Ho visto tutte le partite, svegliandomi alle tre del mattino e senza riuscire poi a tornare a letto per la troppa adrenalina.

Indossare la maglia della nazionale e vincere un torneo così importante penso che sia il sogno di ogni giocatrice e io l'ho vissuto con te. Ormai mi conosci: quando ti guardo giocare ho occhi solo per te. Se devo essere sincera però, nonostante siano ormai tanti anni che seguo la pallavolo, non capisco molto il gioco: non so nulla di schemi o di tabellini; quello che guardo io sono le emozioni che provi mentre sei in campo e in qualche modo le sento anche io. Tra di noi c'è infatti un legame speciale: sei stata la mia prima figlia e, senza fare differenze con gli altri, tra la madre e la primogenita si crea sempre un legame speciale. La nostra fortuna è che questa relazione unica si è mantenuta e rafforzata nel tempo e per questo sembra che spesso pensiamo e proviamo le stesse cose: è come se tu fossi un prolungamento di me. Ci assomigliamo in tante cose anche se tu hai un carattere più docile del mio. Io sono decisamente più esplosiva, ma entrambe crediamo nei valori della famiglia, nell'affetto e viviamo le cose in maniera viscerale. Quello che ammiro di più in te però è un'altra cosa: il tuo spirito di dedizione, lo sforzo e l'impegno che metti nel perseguire i tuoi sogni e che ogni volta mi fa emozionare. Anche adesso, solo a pensarci, mi riempe il cuore di orgoglio! La tua determinazione nell'allenarti con costanza giorno dopo giorno, anno dopo anno, successo dopo successo è una cosa che ammiro tantissimo in te, perché so quanto sia difficile cambiare squadra, inserirsi in un nuovo gruppo, affrontare un infortunio o un momento di forma non proprio positivo. E tu hai sempre dimostrato una grandissima forza in questo: penso di non averti mai sentito dire “oggi non ho voglia di allenarmi” o di vederti giocare senza voglia! Sono sicura che una tale devozione verso ciò che fai è indice di una personalità davvero unica, anche perché sono tantissimi anni che sei sui campi da gioco!

Ricordi il tuo debutto “ufficiale”? Era un torneo di mini volley in una cittadina a circa 50 chilometri da Trebol al quale partecipavano tantissimi bambini. Tu avevi sette anni e avevi iniziato da poco a giocare a pallavolo: sino a quel momento avevi praticato il tennis e anche con ottimi risultati! All'epoca eri piccola di statura, molto magra e sinceramente pensavo che la pallavolo non fosse proprio lo sport più adatto a te. Quel giorno al torneo, ho però capito che tra te e questo sport c'era un'alchimia speciale. Impossibile non ricordare te in campo che andavi avanti ed indietro cercando di colpire il pallone: era una scena davvero buffa da guardare, ma allo stesso tempo ero preoccupata che prima o poi ti potessi stancare e mollassi tutto. E invece no: tu lì in campo ti stavi davvero divertendo e ti impegnavi davvero tanto. Non puoi immaginare quanto mi hanno sorpreso le parole di Mario Martini quando quel giorno è venuto a parlare a me e tuo padre dicendo queste esatte parole: “le devo dire una cosa. Qualsiasi cosa Carolina decida di fare, giocare a pallavolo, a tennis o un altro sport, lei lo farà bene perché ha davvero molto talento”. Non potevo infatti credere che un tecnico che ti aveva visto giocare solo poche volte, potesse avere così tanta considerazione di te e fiducia nelle tue capacità. Le cose si fecero serie pochi anni dopo quando Mario decise di portarti al ritiro della nazionale. Tu stavi giocando un torneo importante e quindi mi aveva chiesto di non dirti niente fino al giorno successivo. Quando te lo abbiamo detto pensavo che non avresti accettato: in fondo, Buenos Aires era a quasi 500 chilometri di distanza ed ero sicura che ti avrebbero richiamato l'anno successivo; non c'era fretta! Ma tu invece ha detto subito che volevi provarci! Quando ti abbiamo portato i tenici ci spiegarono che si sarebbe trattato solo di una settimana, ma l'idea di lasciarti là mi riempiva gli occhi di lacrime! Questa prima “separazione” era infatti una prova sia per te che per me, ma mi rassicurava il fatto che fossero solo sette giorni. Forse non ti avrei lasciato se avessi saputo che quella settimana si sarebbe trasformata poi in un tour di quasi un mese! Avevi fatto colpo sui tecnici e quello che più contava per me è che ti vedevo contenta di quello che stavi facendo! È stato soprattutto per questo che ho accettato quando hai deciso di firmare per il Boca Junior. Se devo essere sincera, all'inizio ero davvero preoccupata: tu avevi appena 16 anni e La Boca è un quartiere molto particolare di Buenos Aires, dove l'unico elemento che accomuna le persone è la maglia del club. È come se fosse uno scudo e quindi tutti mi dicevano che ti avrebbe protetta; e così è stato! Inoltre, grazie a quell'esperienza, si sono aperte per te le porte dell'Italia: Claudio Cuello, il tuo allenatore al Boca, era sicuro che fosse il momento di fare il salto di qualità, e nonostante tu avessi un problema al ginocchio e tante proposte anche dal Brasile, hai deciso di andare a Palermo con tua nonna e hai letteralmente conquistato tutti in Italia.

È qui, nella terra dei tuoi avi, che ti sei trasformata in una vera campionessa; ed è qui che hai finalmente espresso tutto il tuo potenziale. Non saprei davvero scegliere il momento più bello della tua carriera italiana: certo, il primo scudetto con la Scavolini Pesaro è stata un'emozione grandissima; ma sinceramente, quella stagione la ricorderò per un'altra cosa: indipendente dal fatto che tu avessi vinto o no quel trofeo, sentivo che come giocatrice avevi finalmente trovato il giusto equilibrio, il giusto posto e il giusto ambiente per esplodere. Quel successo è stata una semplice conseguenza di quel connubio perfetto; prima di allora sembrava sempre che ti mancasse qualcosa, che ci fosse sempre qualcosa che ti ostacolasse. In quel primo scudetto, invece, ho sentito che finalmente stavi bene con te stessa e che eri pronta per fare grandi cose! Sei una persona davvero forte, e anche se non me lo dicevi, sono sicura che anche tu hai dovuto affrontare dei momenti difficili a causa di infortuni o quando non riuscivi a giocare come volevi. Come madre è doloroso sapere di non poter stare al fianco della propria figlia in questi momenti, e diciamo che quel messaggio che ti mando sempre prima di ogni partita è il mio modo per sentirti più vicina! Un messaggio corto, forte, ma che esprime quello che provo e quello che desidero per te: che tu riesca a trovare la tua strada anno dopo anno; che realizzi i tuoi obiettivi; che concretizzi i tuoi sforzi e, indipendente dal risultato, che tu riesca a vivere al meglio questi giochi olimpici. E questo perché ammiro la tua determinazione, il tuo spirito e perché sei una parte di me.
Ti voglio bene,

la tua mamma

Mercedes




Articolo pubblicato in originale sul numero di maggio 2012 di Pallavoliamo.it 

lunedì 14 maggio 2012

La sabbia di Pechino sorride al beach volley azzurro

PECHINO: Doppio argento sulla spiaggia di Pechino in occasione del Grand Slam di beach volley: Nicolai e Lupo si avvicinano ai giochi olimpici e Cicolari e Menegatti conquistano il 2° podio stagionale.
Greta Cicolari e Marta Menegatti centrano il 2° podio stagionale dopo il bronzo di Brasilia; solo le plurititolate Juliana-Larissa sono riuscite a domare le due azzurre imponendosi nella finale per 2-0 (21-13, 21-15).

Se nel primo set c'è stato davvero poco da fare per le due italiane (13 a 21),  nella seconda frazione Cicolari e Menegatti hanno lottato fino al al 10-10 grazie a due grandi muri di Greta. Da lì in poi Juliana e Larissa non hanno concesso altre possibilità e hanno chiuso sul 15-21.

Molto più bello in quanto inaspettato è stato il secondo posto della coppia Nicolai-Lupo. I due azzurri hanno disputato un torneo strepitoso battendo i campioni olimpici Gibb-Rosenthal, i campioni del mondo brasiliani Emanuel-Alison e cedendo in finale per 2 set a 0 solo agli olandesi Schuil-Nummerdoor. Questo podio azzurro riporta l'italia sul podio del beach volley dopo quasi 20 anni.

Mentre per le azzurre il pass olimpico sembra orami cosa fatta, gli azzurri dovranno ancora lottare ma questo argento li porta sempre più vicini a questo storico risultato. 

L'articolo originale è stato pubblicato su Vivere Italia del 14/05/2012. 

Le azzurre della Ginnastica Artistica sul podio degli Europei di Bruxelles

BRUXELLES - Le azzurre salgono sul terzo gradino dei podio a pochi punti da Romania e Russia: dopo la conquista del pass olimpico, altra grande prova delle ragazze della ginnastica artistica. Oro all'azzurina Enus Mariani nel Concorso Generale Juniores.
Vanessa Ferrari, Erika Fasana, Francesca Deagostini, Giorgia Campana e Carlotta Ferlito si aggiudicano la medaglia di bronzo ai Campionati Europei a squadre di Bruxelles con il punteggio complessivo di 171.430. L’oro va alla Romania che con il totale di 176.288 toglie il titolo alla Russia, seconda con 175.536 e protagonista di una grande rimonta nella terzo e quarta rotazione. A seguire Gran Bretagna (167.763) e Francia (164.295), le due squadre più insidiose per le nostre azzurre; chiudono Belgio (163.821), Spagna (163.522) e Germania (160.497).
Mentre la Romania con Izbasa e Ponor prendeva letteralmente il volo alle parallele e al corpo libero nella prima e seconda rotazione, Komova e Mustafina facevano registrare delle prove al di sotto delle aspettative che trascinano la Russia al quarto posto, proprio dietro l'Italia che nonostante qualche imperfezione al corpo libero e alle paralle, fa registrare dei grandi punteggi alla trave grazie a Deagostini e Ferlito. 
A dare maggior spessore al punteggio azzurro ci pensa poi Vanessa Ferrari che con il suo 14.400 spezza decisamente le speranze inglesi di superare le italiane.

L'atto finale degli Europei si gioca sul filo di lana. Al volteggio le azzurre continuano a volare con Erika Fasana, capace di strappare un 14.633 grazie a un doppio avvitamento perfettamente concluso. Il totale italiano è di 171.430 e vale il bronzo. Intanto la Russia ritrova sia Mustafina che Komova e risponde punto su punto alle romene. Ma non basta: Ponor e compagne sono più precise e conquistano l'oro.

Nella giornata di venerdì, intanto, i colori italiani svettavano ancora grazie all'oro di Enus Mariani che nel concorso generale juniores sbaraglia letteralmente le proprie avversarie nonostante le cadute in qualifica sia alla trave che alla parallele. La 14enne di Cuneo si laurea campionessa europea con il punteggio complessivo di 56.265, superando anche la favorita della vigilia, la russa Shelgunova.

Nessuna giovanissima era mai riuscita prima ad aggiudicarsi l’All-around continentale; neppure Vanessa Ferrari - che sabato si è messa al servizio della compagna preparandole gli staggi delle parallele - ad Amsterdam nel 2004, era riuscita nell'impresa qualificandosi seconda dopo la Nestor.
L'articolo originale è pubblicato su Vivere Italia del 14/05/2012. La foto è pubblicata sul sito della Federazione Italiana Ginnastica Artistica.