mercoledì 23 novembre 2011

Derby marchigiano alla Chateau D'Ax, Scavolini terzo ko di fila

Altra sconfitta per 3 a 0 per la Scavolini Pesaro che rimane ancora a quota 0 punti: attacco ancora poco efficace e battuta poco ficcante. Merito anche di una Chateau D'Ax trascinata da Djerisilo e molto ordinata in ricezione e in fase d'attacco.

Dopo lo stop e l'ebrezza della World Cup si torna finalmente a giocare sui campi italiani. A Pesaro si va in onda l'attesissimo derby, impegno delicato soprattutto per le pesaresi ancora in cerca della prima vittoria. Le due squadre arrivano infatti a questo appuntamento con due situazioni molto differenti: le pesaresi ferme a fondo classifica con 0 punti mentre Urbino occupa la terza piazza con 10 punti. Dubbie all'esordio sono anche le condizioni di Serena Ortolani, costretta a rientrare dal Giappone per un dolore al costato.


Il match si apre con il messaggio del presidente della Repubblica Napolitano sulla vittoria della World Cup da parte delle atlete della nazionale italiana e con la premiazione delle tre azzurre oggi in campo: Sirressi per la Chateau D'Ax, De Gennaro e Ortolani per la Scavolini.

I due allenatori possono finalmente schierare i sestetti ideali:Ferretti, Ortolani, Brinker, Klineman, De Gennaro, Manzano, Okuniewska. Salvagni risponde con Djeresilo, Garzaro, Blagojevic, Skorupa, Sirressi, Crisanti e Tirozzi.

Le due squadre si danno battaglia sin dal primo punto con tante difese che permettono di riattaccare soprattutto dal centro; è proprio Garzaro a mettere out il suo attacco e a dare il primo punto alle padroni di casa. Le due alzatrici Ferretti e Skorupa servono molto le proprie centrali, aiutate anche dalla buona tenuta in ricezione della proprie compagne: Urbino prova a scappare ma Klineman e poi Ortolani ricuciono il gap (6-6). A portare nuovamente avanti le ducali ci pensano gli attacchi di Tirozzi e Djeresilo e il vantaggio di +4 si mantiene sino al secondo time out tecnico (12-16). Pesaro non demorde e con Klineman si riporta a – 1 (16-17) e poi trova il 18 pari con Ortolani. La volata finale però è saldamente nelle mani di Garzaro e compagne che chiudono sul 19 a 25 sfruttando la brutta ricezione di Klineman proprio sulla battuta del capitano ducale.

Urbino parte subito forte portandosi avanti di +5 al primo time out tecnico grazie soprattutto ad una ispirata Tirozzi che passa facilmente sul muro di Klineman. Manzano, dopo un primo set spento, torna a farsi sentire a muro e in attacco: la squadra di Tofoli si rifà sotto (6-9). Djeresilo continua a mietere punti anche in questa frazione, creando scompiglio nella difesa avversaria. E' ancora Manzano a portare le sue sul – 2: l'attacco successivo di Klineman costringe poi Salvagni a chiamare il time out. Le indicazioni hanno l'effetto sperato e Urbino con Crisanti raggiunge nuovamente in vantaggio anche la seconda pausa obbligatoria (13-16). L'attacco pesarese è fermo e le ragazze della Chateua D'ax, con Djeresilo ancora inarrestabile cavalcano velocemente alla conquista del secondo parziale (20-25).

Terzo set più equilibrato in partenza con due punti di Manzano e Okuniewska per le Colibrì che sembrano voler scuotere le compagne. Ma è nuovamente la formazione di Salvagni a trovarsi avanti alla prima pausa obbligatoria (5-8) grazie ad un attacco più fluido ed efficace. Le soluzioni d'attacco di Pesaro al contrario non vanno a segno e le palla piazzate sono facile preda della ricezione avversaria: Skorupa può quindi gestire al meglio le sue compagne arrivando al massimo vantaggio sul 9-14. Le Colibrì prova l'ultimo assalto raggiungendo il – 2 con Okuniewska (12-15) ma gli attacchi della Djeresilo continuano a fare male alla ricezione pesarese: sul 15 a 20 Tofoli chiama il time out. Un errore di valutazione di De Gennaro e Klineman danno il primo match point a Urbino, prontamente chiuso da Tirozzi che mette fine al match con un lungo linea potente e preciso (20-25).


Tofoli parla di un'altra “batosta arrivata anche per le poca convinzione delle ragazze. Ora torniamo in palestra per cercare di migliorare. Noi abbiamo molte lacune e difetti”. Poco contento anche dell'atteggiamento delle prorie ragazze: “dobbiamo osare di più”.

sabato 19 novembre 2011

Carolina Costagrande: visperas de la Copa del Mundo 2011


EL JUSTO LUGAR EN EL MUNDO

Un viento frío de tramontana sopla sobre el litoral Adriático de Pesaro... un mar agitado típico del invierno rellena nuestros ojos y nuestros pulmones, pero para darnos un poco de calor, además de la gentileza de quien nos acoge, está la espera y la llegada de Carol...éste ha sido un año que hemos vivido lejos de ella, sintiendo una gran añoranza por su ausencia los domingos durante los partidos del campeonato italiano, añoranza que no ha sido suficientemente colmada por la competición Europea, cuando hemos tenido la posibilidad de estar cerca de ella hasta el partido final de Belgrado en un momento aún así demasiado complicado para gozar de tanta cercanía. El último recuerdo que tengo de Carolina Costagrande tuvo lugar precisamente el dos de octubre: saliendo del campo de la Pionir Arena, los ojos tiernos, un silencio que sabe a desilusión y rabia, pero también con la tierna sonrisa que Carol siempre tiene para sus amigos. Ese día en Belgrado, solo hubo tiempo para un abrazo fugaz: ahora vuelvo a verla en la TV, durante la Copa Mundial en Japón, y ese momento tan negro parece ser destronado por la determinación de un entero equipo que ha vuelto a ser grande y quizás también por la madurez de los treinta y uno años recién cumplidos por Carol. “Durante este año muchas cosas han ocurrido, pero sin quererlo de propósito el día de mi cumpleaños he hecho precisamente las mismas cosas que hice el año pasado: en teoría mi plan era de pasarlo en Argentina, pero anticipé mi regreso a Italia para preparar los visados para jugar en China donde iré justo después de la Copa del Mundo, y también para prepararme a esta competición tan importante...un viaje increíble para pasar solo cuatro días con mi familia con muchas expectativas hechas humo, aunque volver a ver mi casa y a las personas a las que quiero, es siempre muy bonito. Después de dos días de mi regreso a Pesaro fui a entrenarme a la piscina: las felicitaciones de mi compañera me hicieron recordar que también el año pasado había empezado así el día de mi cumple...con la diferencia de que el año pasado tenía una rodilla que no sabía si me hubiera permitido jugar. Así empecé a pensar en el año recién trascurrido y seguí haciéndolo en el mismo restaurante donde había comido el año pasado...llegué a la conclusión que no tengo que sorprenderme si este año me he agitado o cansado a menudo: mi vida ha cambiado mucho cuando hace un año dejé Pesaro para irme a Rusia. Después de cuatro años en los que había encontrado finalmente mis ritmos, mis lugares, mis rutinas, pasé a mudarme de ciudad cada día, a tomar aviones, a hacer y deshacer mi maleta continuamente, a descansar menos porque todo era más complicado por las distancias y por los muchos compromisos..una vida mucho más laboriosa”.

Pero no piensen ustedes encontrar arrepentimiento en las palabras de Carolina, y nunca lo encontrarán: “nunca he sentido haberme equivocado en mis decisiones. Claro, cuando salí de Moscú y desembarqué del avión en Milan, era feliz: los recuerdos que tengo de mi experiencia en Rusia no son todos positivos y no puedo afirmar haberme encontrado a mi gusto, al contrario: no me integré en el equipo, no me acostumbré al modo de vivir ruso, pero desde cuando he vuelto, en realidad tampoco he tenido mucho tiempo para pensar en estos asuntos... Habría tenido que descansar, pero cuando Massimo Barbolini, el entrenador de la selección italiana femenina de voleibol, me agregó al grupo de la representativa nacional estaba muy contenta ya que tenía necesidad de empezar enseguida una nueva aventura para no recordar lo que había pasado en Rusia”. Pero Carolina es una persona que ama reflexionar y su índole más reflexiva no tarda en asomarse: “Algunas veces para saltar más alto y más lejos hay que dar un paso atrás para tomar el impulso. Creo que ese año en Rusia ha sido precisamente este impulso. Hay siempre algo que aprender, que vivir, también en las dificultades, y siento que ahora tengo una perspectiva nueva hacia las cosas, una conciencia mayor y también una estima mayor de mí misma. Trabajo mucho sobre mi personalidad, sobre mi manera de pensar, así como trabajo mucho sobre mi cuerpo, mi físico, mi juego... siempre quiero mejorarme, en todos los aspectos de mi vida. Y esto me gusta mucho”. Pero, ¿cuál ha sido la razón de este fracaso ruso? En el fondo el encuentro entre una campeona como Carolina y un equipo tan fuerte como el de la Dinamo Moscú y además con el mismo objetivo de ganar la Champion League habría debido ser perfecto: “ellos habían ganado mucho en los dos últimos años y es normal en el mundo del deporte que después de dos años muy positivos pueda haber una caída. A ésto se añadí también una gestión no adecuada de las atletas extranjeras, una situación que obligó a Simona Gioli a dejar el equipo durante el campeonato; yo no aprecié mucho esta situación y creo que arruinó la atmósfera en nuestro equipo. Además, yo estaba acostumbrada a jugar en equipos que ante todo eran un grupo, mientras en la Dinamo era difícil hacer amistad: es notorio que en el extranjero no es posible crear las mismas relaciones que en algunos casos se crean aquí en Italia. Yo no me acostumbré, pero ahora digo: ¡menos mal! Porque observando la situación a distancia de algunos meses pienso que no es ésa la justa manera de vivir. Quizás hubiera tenido que ser más lista y entenderlo antes sin sufrirlo demasiado, pero yo personalmente soy tan exigente conmigo que siempre me cuestiono cada vez sobre lo que estoy fallando, lo que puedo mejorar y lo que puedo dar ”.

Una mujer demasiado latina para un país demasiado ruso, algunos problemas físicos no totalmente resueltos y un grupo poco homogéneo, aquí están todos los ingredientes para una mala receta. Después quitarse la camiseta de la Dinamo Moscú, Carolina se pone otra de color azul, pero de un azul más intenso, más querido, embrazando la nacionalidad italiana, ella que con orgullo siempre lleva en su corazón su querida Argentina: “ya mi vida está dividida en dos mitades iguales: de Argentina recibí mis raíces, mi formación, mis afectos más queridos, los recuerdos de mi infancia y de cosas muy importantes en mi historia personal; de Italia he recibido la posibilidad de evolucionar; en Italia he llegado a ser la persona que soy ahora y me identifico con este país aunque nunca renegaré de mis orígenes. Nunca podré ser una cosa u otra, debo aprender a convivir con estas dos mitades...he tenido que aprender a no reprimir la Carolina argentina estando lejos de mi tierra, e igualmente me doy cuenta de haber llegado a ser italiana cuando me vuelvo a mi casa...al principio ésto me ha creado mucha confusión y no sabía a que país pertenezco ya. Entender, en cambio, que no debía elegir me ha dado la libertad, por ejemplo, de cantar el himno nacional italiano, aunque solo escuchando el argentino – que yo en realidad he cantado pocas veces durante los partidos con la celeste-blanca porque desafortunadamente no hemos ganado mucho y en pasado el himno no se cantaba antes de cada partido del equipo nacional – me he emocionado. Pero el respeto por la camiseta que llevo ahora, por el País que me ha acogido y que me ha abierto las puertas, también me ha hecho tener pasión por el himno italiano, por las palabras que cierran la melodía y que, también cuando no las conocía bien como ahora, durante las finales del campeonato italiano, yo las cantaba de todas formas y éstas me llenaban de energía”.

Y quizás esta doble personalidad sea la razón de la complejidad y riqueza de Carolina, una personalidad llena de optimismo y meditación, de palabras y de silencios, de afectos y soledad: “pasé mi infancia en un lugar lleno de árboles, animales, campos y en contacto con la naturaleza. Era una niña muy extrovertida aunque un poco tímida, jugaba por toda la tarde hasta cuando no estaba hecha polvo y regularmente al final del día estaba completamente sucia de tierra... un poco como un marimacho. ¡Eso! Quizás Argentina me ha dejado como herencia la parte más salvaje y masculina. En cambio, Italia me ha dado mi madurez y con ésta la capacidad de retenerme, de mesurarme, de aprender a comedirme con mis primeros conflictos, con los primeros dolores de la vida, como el mismo hecho de crecer, de hacerse mujer, un proceso a veces doloroso”.

El número de Carol en la nacional italiana es el número 8, aunque sus aficionados siempre podrán pensar que en campo en realidad hay dos números 12: “el número 12 en el equipo nacional italiano tiene su historia, no es un numero cualquiera que de vez en cuando está libre. La jugadora que lo lleva es una presencia muy importante y es una persona a la que yo admiro mucho dentro y afuera del mundo del voleibol. Lo puedo afirmar ahora que he tenido la posibilidad de conocerla también como compañera de equipo, no solo como adversaria; no creo que haya un atleta aún en activo que tenga la misma forma de juego de Francesca Piccinini, que haya jugado el mismo número de partidos que ella, que tenga su mismo número de victorias, en resumidas cuentas, si yo llevara el número 12 en este contexto, podría no sentirlo como mi numero, porque en el equipo nacional el número 12 es solo de Francesca”. Entonces, un 8, que una vez Carolina describió como “un número lleno, gordito como yo” que a pesar del ello, no le trajo mucha suerte durante el torneo europeo en Serbia... “En algunos casos, todo sale fácil, en otros todo es muy difícil. Jugamos un torneo sin encontrar constancia y en los dos partidos finales, los más importantes, para nosotros fue noche cerrada y...no tengo una explicación valida por nuestro fracaso, aunque no debemos olvidar el hecho de que jugamos con una formación inédita, distinta de las que experimentamos durante el verano. Personalmente yo estaba jugando en un papel que para mí era nuevo y difícil, no solo tácticamente sino incluso atléticamente: jugar como opuesto significa cambiar toda tu manera de jugar y atacar: solo el bloqueo se hace casi de la misma manera que el de zona 4...en cambio, la recepción cerca de la linea de ataque para luego atacar y los ataques de zona 2 con movimientos totalmente nuevos para mí, incluso me dieron algunos problemas musculares: son cosas que me limitaron aunque nuestra colocadora, Eleonora Lo Bianco fue muy paciente conmigo y también hubieron momentos en los que me divertí como en el partido contra el Azerbaijan. Y luego, es normal, cuando se entra en un grupo que no se conoce bien como en mi caso, ya que el año pasado no pude jugar por mis condiciones físicas, siempre se debe entrar de puntillas...yo en cambio estaba acostumbrada a ser una persona que arrastra a las otras, y también a ser aguantada, en parte, por mis compañeras como ocurría en el equipo de la Scavolini Pesaro: allí mis compañeras dejaban que yo tomara este papel fuerte y a veces un poco oprimente. En el equipo nacional acabo de llegar, debo insertarme dentro de los equilibrios que ya existen desde hace mucho tiempo y no quiero desbancar a nadie, aunque, claro, haré todo lo necesario para dar el máximo también por lo que se refiere a la combatividad. ¡Claro, volver a jugar en mi zona me dará una mayor serenidad, y espero que no haya otras situaciones de emergencia!” También la decisión de jugar el próximo campeonato en China, en el joven equipo de la leyenda china Lang Ping, es una prueba de la importancia que Carolina da al equipo nacional y a sus objetivos: “el campeonato chino solo durará cuatro meses y no tendré que jugar otras competiciones mientras tanto...Lang Ping es una ex-jugadora y una entrenadora muy seria y es cierto que su preparación será a los máximos niveles...además el proyecto de este equipo es muy bueno: para mí es la situación ideal para mantener mi nivel de juego y dejar el espacio correcto a la nacional en nuestro camino hacia las Olimpiadas de Londres”.

Gracias a las victorias de estos días, las esperanzas para tomar parte en las Olimpiadas han subido notablemente, pero cuando entrevistamos a Carolina a las vísperas de la salida para Japón, el camino podía parecer más arduo... si la nacional italiana no gana la Copa Mundial, habrá un torneo de calificación en Turquía, si no fuese la Turquía, otra vez en Japón..en cualquier caso, el equipo italiano necesita a la mejor Costagrande. “En China pienso que será muy diferente de Moscú: tengo ganas de conocer otra cultura, de vivir lo que esta experiencia sabrá ofrecerme y sé que, a pesar de que el trabajo siempre será duro, tendré la posibilidad de hacerlo. Será importante vivir esta aventura con gran serenidad, pero sobretodo será fundamental para mí vivirla en todo”. Porque después haber cumplido este viaje interior a la búsqueda de si misma, protegida en parte por el frío del invierno ruso, ha llegado el tiempo para Carolina de volver al sol y al calor de los quilómetros recorridos, de los lugares visitados, de las palabras aprendidas en un idioma extranjero, de las comidas exóticas y bastoncillos... “Después de la ida de Simona, admito que me sentí muy sola: los pocos momentos libres que teníamos lo pasábamos juntas, para cena o simplemente para un café...sin ella, no pude hacer nada más que agarrarme a mi misma, pero de un lado esto fue positivo porque me permitió seguir un camino interior que había empezado cuando jugaba en Pesaro y que para seguir y triunfar necesitaba precisamente de la soledad, mejor, de un contacto con mi misma. He vuelto a leer muchísimo y gracias a algunos libros he interiorizado la conciencia y el valor del cambio: tenemos que aceptar el hecho que no podemos quedar siempre los mismos, hay muchos cambios, muchas etapas en la vida que nos llevan a cambiar y nosotros no podemos hacer resistencia... remar en contra sería una fatiga doble, y entonces es mejor acompañar este movimiento natural e inevitable intentando orientarlo hacia lo que queremos ser, sin obstinarnos en nunca cambiar o en cambiar las situaciones malas a las que es más conveniente adaptarse. A veces ocurre que empiezo muchos libros pero nunca logro terminarlos y se acumulan sobre mi mesilla...pero de cada uno intento sacar algo importante. A mí también, en el futuro, me gustaría escribir uno, quizás al final de mi carrera, para contar toda la maravillosa vida que he vivido gracias al voleibol, con todas sus luces y sombras, que quizás ahora no se pueden ver bien y que pero podrían causar juicios pocos equilibrados si los desempolvara ahora. ¡Os aseguro que las experiencias y las emociones son tantas que hará falta mucho tiempo para contarlas todas! Al final, en este camino interior también he tocado mi parte más profunda, volviendo a encontrar mi fe: era algo que tenía dentro y que pedía asomarse ya en la última temporada en Pesaro..un sentido de confianza en algo más grande que te permite vivir con más tranquilidad y con más libertad tu papel en el mundo, aceptando los momentos de la vida, sin intentar añadir cosas que por el momento no pueden ser vividas...”

Una de estas cosas es el amor “¡el amor que tengo adentro, y que sé que recibo, pero que quizás solo al final de esta mi vida frenética de jugadora podré vivir totalmente!” Y hablando del papel de Carolina en el mundo, de su lugar en el mundo...quizás si la veremos otra vez jugar en Italia, antes de leer su vida en las páginas de su libro... “Nunca digas 'de esta agua no beberé” aunque todavía no tengo el deseo de volver...ya lo he repetido muchas veces, pero aún es verdad: en Italia, y en Pesaro en particular, he dejado mi corazón y aún tengo mi casa; jugar contra la Scavolini Pesaro ha sido una de las experiencias más duras a nivel emocional, a pesar del cariño que mis amigos y aficionados me mostraron aquel día..mientras nunca podré olvidarme, a pesar de la negatividad del Campeonato Europeo , la emoción de jugar en el campo de Monza, con todo el público que cantaba el himno nacional al unísono y yo con la camiseta del equipo nacional italiano” . Italia nunca dejará de regalar a Carolina grandes emociones, como ella no deja de regalárnoslas, desde cualquier campo, desde cualquier país, y aún más ahora que es más protagonista de su viaje.

L'articolo e la foto di Luigi di Fiore sono pubblicati sul numero di novembre di Pallavoliamo. L'articolo originale in italiano è stato scritto da Martina Ricca

venerdì 18 novembre 2011

Il cielo di Tokyo si tinge d'azzurro: la nazionale femminile di volley si aggiudica la WOrld Cup

TOKYO (GIAPPONE) - Con 10 successi in 11 incontri, la nazionale femminile di pallavolo si aggiudica la World Cup 2011 ai danni degli Stati Uniti superato grazie al quoziente punti. Per le azzurre si tratta del secondo successo consecutivo in questa competizione dopo la vittoria del trofeo di quattro anni fa. La squadra di Barbolini centra anche la qualificazione olimpica.

Dopo il deludente quarto posto agli Europei, la nazionale italiana femminile, guidata da Barbolini , solleva la World Cup superando al foto fisnish gli Stati Uniti. La vittoria del Giappone sulla più quotata squadra a stelle e striscie, di fatto, ha regalato la vittoria alla nostra nazionale. Determinante è stata comunque anche la vittoria in 3 set contro il Kenia che ha permesso proprio all'Italia ad avere un quoziente set migliore rispetto a quella della nazionale americana. Barbolini ha schierato solo due titolari, Bosetti L. e Costagrande, a dimostrazione della forza dell'interno gruppo azzurro che non si limita solo ai grandi nomi ma si nutre anche delle giovani promesse come Bosetti Caterina e Signorile Noemi.

L'Italia arriva al successo con un bottino di 10 vittorie in 11 match. E pensare che l'avvio non era stato dei più promettenti. Il deludente Europeo, il forfait di Piccinini e l'infortunio di Ortolani alla vigilia del debutto contro il Giappone, avevano gettato più di un'ombra sulle possibilità delle azzurre in questo torneo. La prima vittoria di peso di Lo Bianco e compagne è stata contro la Cina (3-2) che ha messo in evidenza la forza del gruppo azzurro e soprattutto la grande condizione di atlete come Costagrande, Bosetti e Gioli. Da quella partita l'Italia ha ritrovato gioco, serenità e soprattutto una grande unità diventando così inarrestabile.


Il clamoroso successo per 3 a 0 sul Brasile e quello sulla Germania per 3-2 hanno poi permesso alle azzurre di staccare il biglietto per le Olimpiadi di Londra con varie giornate di anticipo rispetto alla fine del torneo. La squadra di Barbolini ha commesso l'unico passo falso contro gli Stati Uniti nello scontro al vertice: le statunitensi, trascinate da Hooker, Berg e Bown si sono imposte per 3 a 1 dopo una vera e propria battaglia.

Ma a differenza delle azzurre che hanno giocato con attenzione anche lo scontro di ultimo round contro il meno quotato Kenya (25-6, 25-10, 25-17), le ragazze di Hugh McCutcheon si sono distratte e hanno perso malamente per 3 a 0 contro le padrone di casa.

I colori azzurri hanno anche trionfato nei premi individuali grazie a Carolina Costagrande premiata come MVP del torneo: un riconoscimento davvero importante per la italo-argentina alla sua prima esperienza alla World Cup, ma vera trascinatrice della nostra nazionale. Assenti giustificate alla premiazione e ai festeggiammenti Del Core e Gioli richiamate in Russia dalle rispettive società per l'inizio del campionato. Terzo posto invece alla Cina che ha trionfato per 3 a 0 sulla Germania allenata da Guidetti e che a sorpresa rimane fuori dal podio.

A partire da domenica, scenderà invece in campo la nazionale maschile, subito impegnata contro la super potenza russa.

I mestieri del volley: scoutman, Fabio Tisci


Molti pensano che lo scoutman sia semplicemente quella persona che, nascosta dietro ad un computer a fondo campo, prende le statistiche della gara in corso. Certo, il nostro ruolo è importantissimo durante il match, in quanto mandiamo le comunicazioni alla panchina, ma in realtà, il vero lavoro dello scoutman non finisce con la partita ma continua anche a casa. I programmi che utilizziamo – Data Volley e Data Video nella maggior parte dei casi – ci permettono di studiare a fondo ogni minimo dettaglio della gara o dell'atleta: grazie all'uso di codici, questi software sono infatti capaci di mostrare la distribuzione di gioco delle squadre in campo, le azioni d'attacco di ogni singola giocatrice e di ogni singolo fondamentale o la distribuzione di palla per ogni rotazione. Io personalmente lavoro in questo modo: a seconda della disponibilità del materiale, prendo le statistiche delle avversarie, le sommo e per ogni attaccante preparo un foglio con i tipi di attacchi. I programmi di scouting inoltre mi permettono di tracciare le traiettorie di attacco delle varie giocatrici e la loro efficacia. Sfortunatamente non tutti in Europa usano gli stessi programmi e codici, e quindi quando ci si prepara per giocare le competizioni internazionali, il lavoro diventa anche più lungo in quanto bisogna guardare il video e prendere di nuovo tutti i dati relativi alla partita e alle giocatrici. Come potete immaginare, ciò richiede lunghe ore di lavoro: per noi la pallavolo non si ferma alle due ore di allenamento o alla partita, ma coinvolge tutta la nostra giornata. Starà poi allenatore sfruttare al meglio le informazioni che noi scoutmen gli forniamo – montaggi video, statistiche e i fogli con le traiettorie degli attacchi - per preparare la tattica migliore.
Durante le due stagioni alla Chateau D'Ax ho avuto modo di poter imparare il “mestiere” da uno degli scout più bravi al mondo, Paolo Giardinieri, che ha lavorato con Velasco e che quest'anno ha pure vinto i giochi asiatici con l'Iran. Il mio battesimo da scoutman l'ho avuto con Tommaso Barbato, il secondo allenatore di Urbino, che mi ha insegnato a “mettere le mani sul computer”; ma è stato con Paolo che ho perfezionato le miei tecniche di scouting ed è a lui che è legato il mio ricordo più bello nel mio lavoro. La scorsa stagione, per motivi familiari, Paolo si è dovuto allontanare e l'ho sostituito per tre mesi: sono così diventato il responsabile dello scouting e in quanto tale, durante le partite, ero io a raccogliere le statistiche. La prima partita contro Conegliano, Barbato ha preso il mio scout per sincronizzarlo con il video e per correggere i possibili errori. Io naturalmente ero un po' agitato in quanto si trattava della mia prima volta: non potete immaginare che soddisfazione è stato ricevere un messaggio di Tommy che diceva che il mio scout era fatto molto bene e che c'erano pochi errori! E se non bastasse, il giorno dopo ho ricevuto anche i complimenti di Paolo, i più belli proprio perché lui è stato uno dei primi scoutmen italiani. La parte che mi piace di più è però lo studio della partita. In questo senso il mio grande maestro è stato Francois Salvagni, l'allenatore di Urbino, che mi ha insegnato molto sugli aspetti più tattici del gioco e soprattutto come gestire l'allenamento: ciò che ho imparato da lui è che allenare non significa solo sapere la tecnica ma anche saper comunicare con le proprie giocatrici, motivarle e soprattutto gratificarle quando si fanno le cose bene. Considero Francois un po' il mio mentore e il mio modello, visto che il mio sogno è diventare primo allenatore. Devo ringraziare lui perché mi ha fatto innamorare sempre di più di questo lavoro, mi ha motivato tantissimo e con lui sono cresciuto tanto anche come uomo; grazie a lui ho imparato tanto, non solo dal punto di vista tecnico ma anche da quello umano e questo mi ha permesso di crescere come uomo e capire i miei errori! Mi ritengo molto fortunato ad aver potuto imparare da professionisti come quelli dello staff della Chateau d'Ax Urbino : se sono arrivato qui è grazie a loro!

Certo, ho ancora tante cose da imparare, ma già prima di diventare scoutman, il ruolo di allenatore mi ha sempre affascinato! Ho iniziato a stare in panchina a 18 anni e durante la prima stagione ad Urbino allenavo una squadra di Under 16 nella provincia di Pesaro: è stato un passo importante per me in quanto, pur trattandosi di un settore giovanile, mettevo in pratica quello che vedevo fare in palestra con la prima squadra, cercando di applicare quello che mi insegnavano Francois e Simone Mencaccini, preparatore atletico e mio compagno di stanza durante le trasferte. La strada comunque è molto lunga e penso che in questo campo, come nella vita, non si debba mai smettere di imparare e di studiare. Bisogna essere curiosi e, anche se ci sono corsi per diventare allenatori, la vera formazione avviene sul campo, imparando e osservando. E questo spirito a me non manca di certo! Per esempio, durante i time out, andavo spesso ad ascoltare le parole di Salvagni o, durante i camp estivi non mi perdevo una parola delle spiegazioni di Barbolini o degli allenatori ospiti. Adesso che sono a Baku, inoltre quando ho dei giorni liberi mi piace andare ad osservare gli allenamenti di altri allenatori, come quelli di Emanuele Sbano dell'Igtisadci Baku o di Marcello Abbondanza alla guida della nazionale bulgara. Non fraintendetemi: non mi sento assolutamente arrivato, anzi, con questo nuovo incarico la mia voglia di migliorare e di imparare è anche maggiore. Per esempio, ogni volta cerco di scoprire le nuove potenzialità dei vari programmi di scouting che, oltre ad essere utile per studiare le avversarie, sono importanti anche per lavorare con le proprie giocatrici e correggere gli errori.

Dopo infatti due anni nella massima serie italiana, con una Cev vinta e due stagioni molto positive, mi è stata offerta la possibilità di lavorare al Voleybol Klubu Bakı, una società dell' Azerbaijan nata appena lo scorso anno ma con grandi obiettivi per il futuro: quest'anno vogliamo infatti vincere la Challenge Cup e nei prossimi tre anni l'obiettivo è quello di crescere per arrivare a giocarsi la Champion League. Io sono qui per fare il secondo allenatore di Angelo Vercesi e lo scoutman. In Azerbaijan, infatti, la pallavolo è ancora agli albori e mancano delle figure professionali per ricoprire i ruoli di scoutmen, preparatori atletici e di tecnici. Per questo, la pallavolo azera è formata da squadre dove militano per lo più giocatrici straniere e staff straniero: italiani, serbi, russi, turchi. Ci sono sono due o tre giocatrici locali per squadra tranne nelle seconde squadre del Lokomotiv Baku e del Azərreyl Baki dove invece le atlete sono tutte del posto. L' Azerbaijan è un paese in forte crescita economica e quindi stanno crescendo e investendo molto anche in ambito sportivo: vogliono primeggiare nella pallavolo e si vede anche nelle squadre che hanno allestito quest'anno. A livello societario e dell'organizzazione si stanno evolvendo e siamo noi in prima persona ad aiutarli, portando la nostra esperienza e dando loro suggerimenti su come allestire per esempio una palestra o sul materiale necessario.

Per questo mi sento investito di una grande responsabilità, non solo per il ruolo di secondo allenatore, ma anche per quella di “modello”. I nostri assistenti, infatti, ogni volta che vedono me e Angelo al lavoro nei nostri rispettivi ruoli stanno molto attenti e sono entusiasti di imparare: loro contano molto su di me affinché gli insegni i trucchi del mestiere. Nel giro di un'estate, mi sono così visto catapultato da una situazione nella quale ero io ad imparare, ad una nella quale sono io invece a dare dei consigli. Inoltre, qui a Baku sono il “braccio destro” di Angelo, un ruolo molto importante in quanto devo aiutarlo negli allenamenti e nella gestione della squadra. Spesso, infatti, mi ritrovo con la mia palestra e il mio gruppo da gestire: un impegno davvero grande che all'inizio mi spaventava anche un po'. Ogni mio errore qui ricade solo sulle mie spalle! Poi il nostro lavoro al momento è anche più difficile in quanto il campionato azero non è ancora iniziato e non sappiamo ancora quando lo farà: è difficile allenare le proprie ragazze senza degli obiettivi a breve scadenza. Infatti, alla massima serie azera partecipano solo sette squadre ed è quindi una stagione breve.

Come sono finito a Baku? Stento anche io a crederci. Un giorno mi è arrivata una chiamata da parte di Angelo Vercesi che mi chiedeva di affiancarlo alla guida di questa squadra: per me è stata una grande sorpresa! Con la Cev ad Urbino avevo iniziato a girare l'Europa e quindi l'idea di poter lavorare un giorno all'estero era attraente. Io mi ripetevo che un giorno, forse tra vent'anni, se sarei stato bravo avrei lavorato all'estero. Questa possibilità è arrivata invece subito! Io sarei rimasto molto volentieri ad Urbino in una società che considero come una seconda famiglia, ma quando si presenta una possibilità del genere non puoi dire di no: sono treni che passando una sola volta e sono delle grandi possibilità di crescita umana e lavorativa. Inoltre, l'idea di poter lavorare a fianco di Vercesi mi è stato di grande stimolo: Angelo ha vinto tanto con la Scavolini Pesaro e sono consapevole che posso imparare tanto da lui. Inoltre, affiancandolo in palestra, ho anche la possibilità di studiare uno stile dall'allenamento assai diverso da quello italiano. All'inizio, lo ammetto, avevo tanti dubbi dovuti anche ai miei impegni universitari. Le prime persone a cui ho chiesto consiglio sono state Salvagni e Roberto Milocco, ex General Manager di Villa Cortese e direttore del Camp al quale mi trovavo il giorno della fatidica chiamata. Entrambi mi hanno consigliato di prendere l'occasione al volo ed è ciò che ho fatto. Seguo la pallavolo da quando avevo sei anni, e da essere un assistente ad Urbino a fare il secondo in un'altra realtà anche con un contratto molto buono economicamente, è un salto che può fare tremare le gambe. Eh sì, l'idea di allontanarmi così tanto da casa un po' mi intimoriva, anche per il fatto che non sapessi parlare inglese. I primi mesi si sono rivelati infatti difficili: Urbino era una seconda casa per me, mentre qui mi sono ritrovato solo, in una città che non conoscevo ed immerso in un contesto culturale molto diverso da quello italiano.

Baku è una città multiculturale e in costante crescita: ci sono, infatti, tante aziende italiane che stanno investendo nelle costruzioni e tanti russi che gestiscono gli affari. Inoltre, a differenza dell'Italia dove la religione sembra aver perso la sua importanza soprattutto tra i giovani, qui in Azerbaijan questi valori rivestono un ruolo cruciale. Nonostante un primo momento di iniziale smarrimento, adesso mi trovo benissimo. In città ci sono molti italiani e quindi ciò significa che ci sono anche molti ristoranti italiani, un fattore da non sottovalutare per un amante della cucina come me. Poi all'interno della squadra ho legato molto con Angelo Vercesi e con tutto lo staff: passiamo molto tempo insieme all'intera squadra anche perché qui a Baku le palestre sono private e all'interno c'è un ristorante dove atlete e staff mangiano insieme sia a pranzo che a cena. Questo aiuta sicuramente la socializzazione e soprattutto a creare coesione all'interno del gruppo. Inoltre, nella società sono davvero tutti molto disponibili affinché io e Angelo possiamo lavorare al meglio. Per esempio, prima del mio arrivo avevo mandato una lista di tutte le cose di cui avevo bisogno per svolgere il mio lavoro da scoutman: al mio arrivo tutto quello che avevo richiesto era pronto. Ho scoperto che comunque tutto il popolo azero è molto buono e molto aperto verso noi stranieri. Personalmente ho legato con molte persone del luogo e soprattutto con il nostro autista: qui, come tutto il resto dello staff, non ho la macchina e quindi ho un autista privato che mi porta al palazzetto. Cerco di non “sfruttarlo” al di fuori degli impegni pallavolistici, ma lui mi accontenta in tutto e per tutto e cerca sempre di farmi sentire a casa.

Certo, un po' di nostalgia dell'Italia ce l'ho. Quello che mi manca di più è fare colazione al bar vicino a casa mentre leggo la Gazzetta dello Sport ; mi mancano i miei amici, il mio compagno di infanzia Luca Nico, anche lui allenatore, Michele Grassi, ex fisioterapista di Urbino, e soprattutto Giulia Leonardi, a cui tengo davvero tanto e che mi è stata vicino anche nei momenti difficili: quando mi ha mandato il messaggio dicendomi della convocazione in nazionale avrei voluto essere lì con lei a festeggiare! Se sono riuscito a sopravvivere però, lo devo anche a miei genitori, che mi hanno lasciato partire da solo all'età di tredici anni per recarmi da Gioia del Colle a Taormina in Sicilia per prendere parte ad un camp estivo che mi avrebbe cambiato poi la vita. È stato infatti proprio al Volley Jam Camp che ho conosciuto Salvagni ed è stato durante una nostra chiaccherata a tavola che è nato l'invito ad andarlo a trovare ad Urbino ad uno degli allenamenti della prima squadra. Io ero onoratissimo di quella proposta in quanto avrei potuto assistere a degli allenamenti di veri professionisti. All'epoca abitavo a Pesaro e studiavo scienze motorie nella città ducale. Il primo giorno libero che ho avuto sono andato in palestra. Ricordo che era agosto, in piena pre-season e delle atlete c'erano solo Giulia Leonardi, Marta Galeotti e Marianna Masoni. Dopo i primi saluti, Francois mi ha messo subito in campo a passare i palloni e a fare le battute: peccato che fossi in jeans corti e maglietta. Mancavano solo le ciabatte! Così, per puro caso, ho iniziato la preparazione con loro, aiutando in palestra ma senza avere un ruolo specifico nella società. Una settimana prima del campionato mi hanno detto che avrei fatto parte dello staff nella prima di campionato contro Novara. Quando, alla presentazione della squadra, hanno detto “Fabio Tisci, assistente allenatore” è stata una grande emozione. Per me è stata infatti la realizzazione di un sogno che avevo sin da piccolo: giocare in serie A, un sogno che tutti i bambini hanno quando iniziano a giocare e che nel mio caso, si è realizzato seguendo una strada un po' inusuale. La mia altezza, infatti, non mi ha mai permesso di arrivare al di là della serie C: fare lo scoutman è stata quindi la mia strada verso la realizzazione di quel sogno, un modo per raggiungere quei giocatori che da piccolo seguivo anche in trasferta e che mi fermavo ad ammirare dopo gli allenamenti, un mestiere che mi ha regalato tante emozioni e che continua a darmene ogni giorni di più.

L'articolo originale è pubblicato sul numero di novembre 2011 di Pallavoliamo

Un cuore con le ali: Giulia Leonardi novembre 2011

Sarà per la sua solarità in campo, per la grinta con cui si tuffa su ogni pallone, per la sua grande scalata che in un anno l'ha vista vincere una Coppa Cev, vestire la maglia della nazionale agli Europei e diventare il libero titolare della neo capolista Busto Arsizio. Qualsiasi sia il motivo, Giulia Leonardi è sempre più richiesta dai media e dai tifosi che dopo ogni partita l'accerchiano per una foto, per un autografo o semplicemente per dimostrarle il loro affetto: Giulia è sempre lì disponibile con tutti, grandi e piccini, tifosi e giornalisti, anche se, dice lei, tutta questa attenzione da parte della stampa la mette un po' a disagio: “non mi piace molto essere al centro dell'attenzione. Anche se non sembra, di carattere sono molto timida. Fa comunque piacere sapere che le persone ti stimano e che nonostante un Europeo non andato benissimo, nei miei confronti ci sia comunque un giudizio positivo anche da parte dei giornalisti. Se devo essere sincera, tuttavia, mi manca un po' essere l' “anonima” da cui non ti aspetti niente e che invece alla fine ti sa sorprendere come mi è successo ad Urbino: la prima stagione nessuno si aspettava nulla e invece poi ho fatto bene. Sicuramente ora c'è più pressione su di me, ma si cresce anche con questo”.

E visto che in questi ultimi mesi su di lei si sono scritte tante pagine e le sue parole hanno riecheggiato per varie emittenti radiofoniche, qual'è la domanda che davvero non sopporta Giulia? “Indovina: “perché non ricevevi all'Europeo?” Non ne posso più di rispondere a questa domanda, invece a me piacerebbe parlare di più della mia famiglia. Sfortunatamente non fa parte della pallavolo, e quindi...vai pure con le domande sulla nazionale” mi risponde ridendo. Con un piccolo senso di colpa, mi affretto a depennare la domanda sull'Europeo: “giornalista avvisato, mezzo salvato”, mi dico, ma mi incuriosisce troppo sapere come ha vissuto la parentesi azzurra. Si tratta sempre della nazionale e nel caso di Giulia della prima convocazione in assoluto: “vestire la maglia della nazionale penso che sia un traguardo che chiunque giochi a pallavolo sogna. Poi, io sono partita da titolare alla prima convocazione: è una cosa che non capita spesso. Ci sono giocatrici che aspettano da una vita questo momento e a me è capitato alla prima occasione. Giocare in nazionale ha avuto un grande impatto mentale su di me, nel bene e nel male. Nel bene in quanto mi ha reso più matura. Prima vivevo un po' nel mio mondo che era quello di Urbino dove tutti mi consideravano forte ed ero circondata da gente che stravedeva per me. In nazionale mi sono invece trovata in una realtà molto più grande, dove, di fronte a giocatrici del calibro di Cardullo per esempio, non ero assolutamente nessuno. Il rapportarmi con queste atlete e il dover “lottare” per mostrare il mio valore, mi hanno riportato con i piedi per terra. Sono certamente diventata più matura, senza aver perso però il mio entusiasmo che ne è uscito anche più rinforzato. Inoltre, fare parte del gruppo della nazionale è stato un grande cambiamento per me. Non ero infatti abituata a fare un'estate del genere. Fino a quest'anno, avevo sempre passato il periodo estivo al mare, con i miei amici e la mia mamma, giocando a beach volley e a ricaricare le batterie per la stagione successiva. Non avevo mai passato un' estate senza spiaggia e con solo una settimana a mia disposizione. È stata tosta. In nazionale quello che mi ha provato di più è stato il fatto di non avere mai un minuto nel quale poter stare da sola: lì si dorme in camera insieme ad una compagna, gli orari della colazione, pranzo e cena sono quelli per tutti e si mangia insieme in tuta. In poche parole non hai mai un attimo per te. Certo, sono cose che fanno parte del gioco, ma pesano perché alla fine non si stacca mai dalla pallavolo. E io non ero assolutamente abituata! Mi dispiace però non essere stata nuovamente convocata perché giocare per la propria nazionale è sempre un grande onore”.

La parentesi azzurra ha però permesso alla ventiquattrenne di Cesena di poter conoscere da vicino il suo idolo, Paola Cardullo. “Non la conoscevo prima di questa estate se non come avversaria e come atleta. La prima volta che ci ho giocato contro in campionato è stata un'emozione incredibile. In nazionale non abbiamo passato tantissimo tempo insieme prima del Gran Prix, vuoi per i tornei a cui partecipavo io, vuoi per l'infortunio alla caviglia che ha tenuto Paola lontano dal campo di gioco per vario tempo. Poi, quelle tre settimane,abbiamo avuto modo di parlare di più e ho scoperto che è una persona fantastica anche umanamente e che nella sua carriera ha dovuto affrontare tante sfortune. Quando mi ha raccontato alcune vicende mi sono quasi messa a piangere! La cosa che mi ha più colpito di lei è che dopo due settimane di vacanza nelle quali non aveva mai giocato arrivava in campo e piazzava la palla perfettamente dove la doveva mandare. Io per fare lo stesso mi ci devo mettere d'impegno, pensando ad ogni minimo dettaglio: le spalle, le braccia, i piedi...mentre lei lo faceva con una naturalezza disarmante. È impressionante e tecnicamente è veramente bella da vedere: sembra una pallina che gira per il campo. Anche il semplice allenarsi con lei per me è stato fantastico: la studiavo e osservavo in ogni minimo dettaglio per vedere se aveva un trucco o per cogliere un particolare che lei faceva e io no per ricevere così bene, ma non ho trovato nulla. Paola è un talento naturale, un fenomeno! E non ho mai osato chiederle consigli: davanti ad un mito come lei, mi vergognavo troppo!”.

Certo, Paola Cardullo è uno dei “mostri sacri” del volley, ma sebbene Giulia voglia fare la modesta, per lei la stagione passata è stata davvero da incorniciare: oltre alla Cev e una grande stagione con Urbino, i dati parlano chiaro: con più del 63% di ricezioni perfette (365 su 509 totali) e soli 23 errori, Giulia Leonardi si è piazzata al primo posto nella speciale classifica per il ruolo di libero. “io con me stessa sono molto esigente, quasi “cattiva”. Se sono modesta è perché non credo di aver ancora fatto niente di eclatante per non esserlo. Il segreto del mio successo potrebbe essere quello di essere sempre molto positiva e sorridente in campo con le mie compagne: in questo mi ha ispirato molto Francois Salvagni, che era davvero unico a farti sentire la più forte nel tuo ruolo e anche nell'errore sapeva sempre trovare un qualcosa di buono. È stata una stagione davvero positiva per me: oltre alla convocazione in nazionale, la vittoria della coppa Cev è stata un'emozione grandissima anche perché per me si trattava della prima esperienza in ambito europeo e soprattutto il primo grande riconoscimento in questa competizione. Peccato per la sconfitta contro Busto nella corsa scudetto: per la nostra squadra non è stato un finale degno di un'annata così bella come quella dello scorso anno. È un grande rimpianto e ho ancora in mente quell'ultima partita nella quale non abbiamo messo il cuore: non abbiamo lottato, cosa che non era assolutamente da noi”.

E quel periodo positivo continua ancora adesso con la maglia – gialla nel caso di Giulia – di Busto Arsizio: “la proposta di Busto non me la aspettavo davvero. Io ero partita con l'idea di rimanere per sempre ad Urbino, nel piccolo mondo che mi ero creata e che tanto mi coccolava. La decisione di firmare per la Yamamay l'ho presa perché volevo mettermi alla prova. Ma è stata una sorpresa anche per me: io d'abitudine non guardo mai troppo avanti, quindi figurati se avrei mai immaginato di giocare per una società come quella di Busto Arisizio! È una società di una serietà unica: di questo calibro ce ne sono davvero poche in Italia. Sembra di essere nel Milan: non mi fanno mancare nulla. Certo, su di me ci sono tante aspettative, che si vanno a sommare a quelle sulla squadra, e dato che sono davvero molto esigente nei miei confronti, questa situazione un po' mi pesa perché vivo l'errore come qualcosa di davvero grave. Quindi, in realtà, la pressione più che la società me la metto io da sola, nel senso che cerco sempre di dare il meglio e ci metto davvero tutta me stessa. Poi vengo da un'estate abbastanza dura, perché da maggio ai primi di ottobre con la nazionale ho lavorato sempre e non ho mai staccato: non so come reagirà il mio corpo fino alla fine della stagione. Speriamo di fare bene davvero. Noi, inoltre, siamo una squadra forte ma ancora molto giovane: con Aneta Havlickova ci avevo già giocato ad Urbino e penso che sia uno degli opposti più forti in assoluto; Helena Havelkova è un'aliena, quando salta sta in aria dieci ore e io mi domando da sotto “scenderà prima o poi?” . Poi ci sono Marcon, Bauer, la nuova palleggiatrice Carli Lloyd che sono davvero tanto forti ma ancora giovani. Quindi, nonostante ora siamo prime in classifica, dovremo vedere come reagiremo nei momenti più caldi e difficili del campionato. Per adesso, fortunatamente, non abbiamo avuto grandi difficoltà. Io quest'anno spero davvero di realizzare il mio sogno: vincere il campionato!”.

Ma all'orizzonte l'ostacolo più duro che attende alla neo “farfalla” è il match in casa della sua ex squadra: la Chateau D'Ax Urbino: “certo che ci penso a quella partita! E come se ci penso! La prima contro Urbino la giochiamo in casa, ma a marzo andremo noi là: penso che farà tanto effetto ritornare nel palazzetto che mi ha regalato tante emozioni. La parte difficile non sarà tanto il giocare contro la mia ex squadra, in quanto delle mie ex compagne c'è solo Ilaria Garzaro, ma sarà ritrovarsi davanti ai tifosi, con i quali sono ancora in stretto contatto, e giocare contro la società che per prima, attraverso la figura di Rocco Gallucci, ha creduto in me e ha voluto scommettere su di me. Soprattutto sarà difficile giocare contro Francois che per me è come un fratello maggiore e al quale voglio davvero tanto bene”. Per Giulia la piccola cittadina del Montefeltro è stata un po' una culla dal quale è stato doloroso, ma anche doveroso, staccarsi per poter crescere e migliorare. “in due anni ad Urbino ho anche trovato dei grandi amici con i quali passavo tanto tempo come Fabio Tisci, il nostro scoutman, e Michele Grassi, il fisioterapista. Qui a Busto mi sono ritrovata quindi anche un po' sola, senza contare il fatto che è la prima volta che mi allontano così tanto da casa. Inoltre, a causa degli impegni con la nazionale sono arrivata dopo rispetto alle mie compagne cha stavano già lavorando insieme da alcune settimane e avevano quindi già fatto gruppo: l'inserimento iniziale non è stato facilissimo! Ora che mi sto ambientando un po' di più, però, inizio ad uscire anche con le compagne e a fare qualcosa insieme a loro. Ma avevo bisogno di aria nuova e di nuove esperienze perché nella pallavolo, per migliorarsi, è importante anche confrontarsi con nuove giocatrici e mettersi alla prova cercando di dare sempre il meglio di se'” . E vedendo il sorriso e l'entusiasmo con il quale Giulia affronta ogni partita ed ogni impegno mediatico, si può affermare che anche in questa stagione vedremo il libero della Yamamay protagonista del nostro campionato: “ il primo giorno in cui entrerò in campo senza sorriso giuro che smetterò di giocare! Per me la pallavolo più che un lavoro è una passione”.

Sperando che quel fatidico giorno arrivi il più tardi possibile, mi chiedo quale lavoro vorrebbe fare in alternativa alla pallavolo: “finché mi diverto voglio stare in campo ma se dovessi scegliere un lavoro per dopo, dico l' avvocato. Non so da dove nasca questa passione verso l'avvocatura,dato che nella mia famiglia sono tutti professori e medici. Penso che il sangue dell'avvocato scorra nelle mie vene: sin da piccola, infatti, mi piaceva tantissimo difendere le mie compagne e quando l'allenatore le sgridava io intervenivo sempre”. Ma non è ancora tempo per pensare alle aule del tribunale: per il momento il libero della Yamamay dovrà pensare solo a difendere i palloni per la sua squadra e siamo certi che se continuerà con la stessa determinazione e il cuore della scorsa stagione, il volo di questa “farfalla” sarà ancora molto lungo e pieno di soddisfazioni.

Foto di Max Ciuba
L'articolo originale è pubblicato sul numero di novembre 2011 di Pallavoliamo

Mi fido di te: Iggy e Rachele Sangiuliano


“I am a passenger, I stay under glass, I look through my window so bright, I see the stars come out tonight, I see the bright and hollow sky, over the city's a rip in the sky, and everything looks good tonight, singin' la la la la la la” scusate, mi ero lasciato prendere la zampa dalla mia canzone preferita. E che altro vi aspettavate da uno che si chiama Iggy proprio come il cantante degli Stooges? Il mio nome l'ha scelto Rachele in persona, anche se in realtà è stato Ringo, il DJ e il suo fidanzato, a dare lo spunto iniziale. Quando da piccolo ero suo “ospite fisso” in radio, infatti, venivo chiamato Iggy o Ozzy, in onore di Ozzy Osbourne. Tra i due, poi lei ha scelto Iggy, proprio perché “The Passenger” è la sua canzone preferita.

Eh sì, sono un rocker fino al midollo! Vado in giro con il collare borchiato, i teschi e persino una bandana. Non che vada pazzo per tutti questi accessori... sono un duro io, ma la mia mamma mi riempe di questi regali e io non posso fare altro che metterli. In realtà io preferirei ricevere cose da mangiare! Il regalo che ho apprezzato di più? Una torta di maiale con tanto di candelina sopra: una vera leccornia. Peccato che quell'impiccione del mio veterinario ha bocciato l'idea e quindi penso proprio che non la riceverò mai più! Ma so come consolarmi: pollo, rucola e radicchio, possibilmente tutti insieme. Impazzisco letteralmente per la rucola!

Che cane strano direte voi! E che pensereste, se vi confessassi che mangio anche il salmone? Lo so, lo so: sembro più un gatto che un cane! In realtà temo che l'idea abbia sfiorato anche la mia padroncina che mi ha regalato un peluche a forma di topo! Ma dico io, un topo! Che figura ci faccio con la mia fidanzata?

Lei si chiama Mya ed è un chihuahua proprio come me, ma vive in casa della “nonna”: quando sono da loro, diciamo pure che me la spasso. La madre di Rachele infatti ci vizia tantissimo: per esempio quando si sta a tavola, io ho il via libera per salire sulla sua sedia e di mangiare direttamente dal piatto! Rachele sta cercando di farmi passare questa “brutta” - secondo lei - abitudine, ma io non mollo. Come ogni chihuahua che si rispetti sono testardo e quando mi impunto su una cosa è difficile che cambi idea: mi sa proprio che mamma si dovrà rassegnare. Proprio come il dormire nel suo lettone! Quando Ringo mi ha portato la prima volta avevo già la sana abitudine di dormire con lui...non può essere proprio lei l'unica a negarmi il piacere di stare sotto le coperte. Non potete immaginare quanto sia freddoloso! Riesco ad avere freddo anche a luglio e nonostante possa fare caldo mi piace stare sempre sotto le coperte. Nelle mie vene scorre il sangue messicano e quindi è normale soffrire un po' il freddo a queste latitudini.

Soprattutto adesso che ci siamo trasferiti in Costa Azzurra, a Le Cannet. In questa nuova vita francese, io e Rachele abitiamo in un bellissimo residence con molto verde. Insieme andiamo a fare delle grandi passeggiate ed io impazzisco perché qui ci sono delle piante molto diverse da quelle che abbiamo in Italia. Io naturalmente annuso dappertutto: voglio sapere dove sono andato a finire! Abbiamo persino la spiaggia vicino e quindi vado spesso a correre. Vi rivelo una cosa, ma non ne vado molto fiero: ho paura delle onde! Ho fatto un po' di bagni ma la vita acquatica non fa proprio per me e per lo stesso motivo non amo assolutamente lavarmi! E questo è un bel problema. Infatti, con in fatto che dormo nel letto di Rachele, è obbligatorio che io sia pulito: ma non vi potete immaginare quanti bagni mi fa la mia mamma! E oltre al danno...anche la beffa! Sapete qual'è il mio soprannome oltre a “Iggyno” e “Amore Mio”? Puzzolino! Ma se profumo come un fiorellino io! Vero è che di movimento ne faccio davvero tanto. Non solo all'aperto, ma anche in casa. Il mio passatempo preferito con Rachele è quello di riportarle gli oggetti. Non resisto davvero: se sono sotto le coperte mezzo addormentato e la mia padroncina mi tira qualcosa, io scatto e mi rianimo subito. Soprattutto se si tratta di Spider Pork, il mio giocattolino preferito a forma di maiale con tanto di suono – altro che il topo!!!

Diciamo che sono un vero atleta, anche se devo ammettere che la pallavolo mi annoia un po'. Lo scorso anno la mia mamma mi ha portato a vedere una partita di Villa Cortese. Se ho ben capito, era una partita della serie finale scudetto e quindi c'era un rumore tremendo con tanti tamburi e cori. Un casino pazzesco, ma io sono riuscito ad addormentarmi lo stesso. Ogni tanto ci provo ad andare agli allenamenti di Rachele, ma dato che non può portarmi in campo con lei, è costretta a lasciarmi negli spogliatoi. E io piango tanto quando sono da solo! Forse l'avrete capito: sotto l'aria da duro, in realtà si nasconde il cuore di un tenerone. Secondo me è dovuto al fatto che tra me e Rachele è iniziato tutto in un modo molto romantico! Io, Iggy, sono infatti il regalo di San Valentino che due anni fa Ringo ha fatto alla mia padroncina. Rachele stava passando un momento difficile e Ringo non sapeva più che pesci pigliare per aiutarla. Ha quindi pensato che un cane potesse essere la soluzione giusta. La sera del 14 febbraio del 2010 mi ha messo dentro una borsa di cartone tipo quella degli stivali e mi ha portato da lei. Quando Rachele ha aperto dentro c'ero io che la guardavo con i miei occhioni! E devo dire che quando ero piccolo ero davvero tutti occhi! All'inizio la mia futura mamma non ha parlato per alcuni minuti: forse si domandava come avrebbe fatto a prendersi cura di me tra allenamenti e partite, ma poi nei suoi occhi ho visto che è stato subito amore. Adesso non vorrei più separarmi da lei!

Per questo, quando una volta mi ha lasciato a casa dei genitori di Ringo per neanche un'ora, io sono scappato per cercarla. Non che mi avesse abbandonato certo: doveva andare ad un matrimonio e non mi poteva portare. Ma io non riuscivo a starle lontano e quindi, dato che non tornava, ho deciso che dovevo andare io da lei. Peccato che mi sono perso e ho così vagabondato un giorno intero per Milano Marittima. Sono sicuro che alcuni di voi hanno già sentito questa storia: ha davvero fatto il giro d'Italia dato che molti giornali ne hanno parlato e Ringo ha fatto dei veri e propri appelli alla radio dove lavora. Rachele quando ha saputo della mia fuga non è andata neppure al matrimonio: ha fatto dietro front in macchina per venirmi a cercare. Sono arrivati tanti messaggi e la gente continuava a chiamare per dirle che mi avevano visto anche a 40 chilometri di distanza – sono un chihuahua, mica una gazzella. Insomma: mi cercavano davvero tutti e dappertutto, neanche fossi una star del cinema! Anche se poi il mio ricongiungimento con la mia mamma è stata davvero “Hollywood Style”. Immaginate la scena: lei arriva alla casa dei signori che mi avevano ritrovato. Mi vede. Inizia a piangere e mi chiama a gran voce. Io mi volto e inizio a correrle incontro piangendo ma non riuscivo a raggiungerla perché tra di noi c'era un cancello. Una scena degna di un film: noi due, in lacrime, con un cancello a dividerci! L'ho detto che sotto sotto sono un romanticone!

E a dirla tutta sono anche un po' geloso del nostro rapporto. Non sopporto per esempio gli altri uomini e soprattutto gli allenatori: quando ne vedo uno non mi trattengo e mi metto ad abbaiare come un pazzo. Divento cattivissimo! Mi piace passare il tempo con Rachele e quando mi deve lasciare per andare agli allenamenti o alle partite non vedo l'ora che ritorni: vorrei che non mi lasciasse mai! Anche quando si assenta per pochi minuti, che ne so, per andare a buttare la spazzatura o per comprare il giornale, per me è come se fosse stata fuori una vita. Per questo quanto ritorna le faccio sempre una grande festa e le dimostro tutto il mio affetto ricoprendola di baci. Ma do il mio meglio quando arriva a casa un po' triste, nervosa o arrabbiata. Lei la chiama pet therapy: io lo chiamo amore. Per me può essere la più bella del mondo o la più brutta: non mi importa. Per me è la mia padroncina ed è UNICA! E, sì, le voglio bene anche quando mi compra quei pelosissimi Uggs per andare a spasso o mi lava le zampe continuamente!

Ops...mi sa che mi sono lasciato troppo andare. In fondo, in fondo..io sono Iggy...un vero rocker-dog!
Quindi..Rock&Roll mama!

L'articolo originale e le foto sono pubblicati sul numero di novembre 2011 di Pallavoliamo


lunedì 7 novembre 2011

Beach Volley: terzo podio per Cicolari-Menegatti a Phuket

PHUKET (THAILANDIA) - Greta Cicolari e Marta Menegatti chiudono con il bronzo all'open di Phuket una stagione straordinaria che le ha portate ai vertici del beach volley mondiale: 2 a 0 contro le australiane Bawden-Palmer e Olimpiadi di Londra sempre più vicine.

Dopo la vittoria agli europei di Kristiansand ad agosto, il secondo posto ottenuto a maggio nell’Open di Myslovice e al terzo posto del Grand Slam di Gstaad, la coppia azzurra formata da Greta Cicolari e Marta Menegatti ottiene il terzo podio del World Tour vincendo la finale per il terzo posto all'Open di Puket.

Il podio è arrivato grazie ad una vera e propria rimonta nel tabellone perdenti, iniziata prima con la vittoria sulle brasiliane Lima e Vivian per 2-0 (21-17, 21-13) e poi con la rivincita sulla coppia belga Gielen-Mouha che al secondo turno aveva bloccato la corsa nel tabellone principale. La finale per il primo posto è sfumata invece In chiusura di giornata, quando le due azzurre sono state fermate dalle statunitensi Kessy e Ross con il punteggio di 0-2 (21-18, 21-19).

Nella partita valida per l'utimo posto per il podio, le due atlete dell'Areonautica Militare hanno sbaragliato le australiane Bawden e Palmerper con un secco 2-0 (21-19, 21-15) ottenuto in 47’. Medaglia d'oro alle cinesi Xue e Zhang Xi che hanno superato le atlete americane per 2 set a 0.

Una stagione davvero da incorniciare per le due campionesse, che grazie alla vittoria del titolo continentale hanno innalzato i colori azzurri sul tetto d’Europa a distanza di nove anni dall’ultima vittoria firmata Gattelli-Perrotta nel lontano 2002.

Il podio tailandese, inoltre, garantisce alle due azzurre di essere in piena corsa per la qualificazione ai Giochi Olimpici del prossimo anno a Londra.

Pattinaggio: Carolina Kostner trionfa a Shangai 2011

SHANGAI (CINA) - Carolina Kostner sale sul gradino più alto del Gran Prix di pattinaggio sul ghiaccio. L'altotesina si qualifica così alla finale a Quebec City. Solo nona invece Valentina Marchei.

Con il punteggio di 182.14 punti, Carolina Kostner si aggiudica la terza tappa dell'Isu Grand Prix di pattinaggio su figura. Sul ghiaccio dell'Oriental Sport Center di Shanghai, l'azzurra, dopo essersi piazzata prima nel programma corto di vernerdì, ha sbaragliato le avversarie anche nel programma libero. Sulle note del 'Concerto n. 23' di Wolfgang Amadeus Mozart, Carolina ha totalizzato 120.26 punti, ottenendo così il migliore risultato stagionale. Alle sue spalle si piazzano la statunitense Mirai Nagasu (173.22) e la russa Adelina Sotnikova.

Il successo è arrivato nonostante alcune piccole imperfezioni sugli atterraggi che non hanno però rovinato la coreografia del pezzo. Sul ghiaccio cinese, Carolina ha mostrato un grande miglioramento sulle trottole e sull'armonia tra tecnica e coreografia. Assente il triplo lutz, il salto che più volte nel passato ha tradito l'azzurra. Grazie al risultato odierno, l'azzurra ottiene la qualificazione matematica alla finale in programma a Quebec City in Canada nella seconda settimana di dicembre.

L'altra azzurra, Valentina Marchei, si deve invece accontentare della nona posizione: per lei 133.86 di punteggio, determinato dalle difficoltà sui salti e da una caduta.

martedì 1 novembre 2011

Chateau D'ax vs MC Carnaghi: 3 a 2 per le ragazze di Abbondanza

La sfida al vertice tra la Chateau D'Ax Urbino e Villa Cortese va alla formazione di Abbondanza dopo una partita dal doppio aspetto: dominata nei primi due set dalle lombarde e poi dalle marchigiane nella terza e quarta frazione. Per le ducali, grande prova di Djerisilo e Tirozzi.

Entrambe le formazioni arrivano a questa partita a punteggio pieno (9 punti) e senza aver perso un set. Tuttavia, tra convocazioni in nazionale (le due Bosetti e Berg per la Mc Carnaghi e Siressi per la Chateau d'Ax) ed infortuni, entrambe le squadre scendono in campo a ranghi ridotti. Abbondanza manda in campo Pavan, Guiggi, Pincerato, Wilson, Carocci, Cruz, Barborkova; Salvagni risponde con Djerisilio, Garzaro, Skorupa, Crisanti, Tirozzi, Faucette e Blagojevic.

Primo set che si gioca punto a punto fino al 4-4. La formazione lombarda prova il primo allungo con Pavan e Guiggi. Un ace di Pincerato ai danni del libero Blagojevic dà il primo time out tecnico alle ospiti (6-8). Skorupa cerca costantemente Djerisilio, che con un lungo linea millimetrico porta le due squadre pari sul 10-10. Entrambe le formazioni forzano molto le battute e arrivano anche numerosi errori (rispettivamente. 3 e 4 errori). Urbino non riesce a contenere le avversarie a muro (eloquente è lo 0 nelle voci muro) e Pavan trascina la sua squadra avanti di tre lunghezze anche al secondo time out tecnico (13-16) ma Urbino rimane in scia con Faucette e Garzaro (18-20). La ex di turno Wilson porta la sua squadra sul al 19-24. Un errore in battuta di Crisanti consegna il primo set nella mani di Villa Cortese (20-25).

Secondo parziale che si apre nuovamente con una lotta punto a punto. Nonostante non riesca ad essere incisiva a muro (solo uno a referto), Urbino arriva al primo time out tecnico avanti di una lunghezza grazie al punto di Djerisilo. Pavan da un lato e Faucette dall'altro mantengono le due formazioni a contatto (13-13). Guiggi e Pavan provano l'allungo (13-15) ma Crisanti risponde con una fast: è però nuovamente la canadese a trovare il punto per il secondo time out tecnico a favore delle ospiti (14-16). Al ritorno in campo Villa dilaga, su turno in battuta di Pavan, con i muri di Pincerato, Cruz e poi Guiggi (14-19). Il divario si fa sempre più ampio e complice anche il nervosismo tra le fila di Urbino, Villa conquista anche il secondo set per 16-25.

Avvio sprint per capitan Garzaro che mette a segno subito due punti: Urbino si porta avanti di due lunghezze (3-1), ma la reazione della squadra di Abbondanza non tarda ad arrivare e Villa si riporta subito avanti ancora una volta con Pavan. La partita va nuovamente avanti punto a punto (8-7), ed è Urbino a trovare un buon allungo grazie ad una ricezione più attenta (87% di positive) e agli attacchi di Crisanti e Tirozzi (15-9), vera trascinatrice di Urbino in questa frazione. Al secondo time out tecnico il tabellone segna +7 per le feltresche che al rientro in campo non accennano a rallentare, complice anche la poca tenuta a muro delle avversarie (un solo muro vincente per le cortesine). Abbondanza prova ad interrompere il trand chiamando un time out sul 18-11 e con varie sostituzioni, ma il set è ormai saldamente nelle mani delle padrone di casa che chiudono il terzo parziale sul 25-16 con attacco di Djerisilo.

Il quarto parziale segue sulla scia del terzo, con Urbino più concreta a muro (6 block contro 1) e in ricezione: le ragazze di coach Salvagni si portano così sul 8-4. Problemi anche in regia per Villa con Pincerato che non riesce più a distribuire bene il gioco e a servire in modo preciso le proprie compagne. Pavan prova a rientrare in partita, ma è Faucette a mettere nuovamente la palla e a ristabilire il vantaggio di quattro lunghezze (10-4). Con Wilson in battuta e Guiggi a muro, le ospiti provano a rifarsi sotto e raggiungono il pari sul 15-15. Urbino non si lascia sorprendere e con Garzaro si riporta avanti di tre lunghezze (18-15). La partita si accende con difese anche spettacolari da entrambe le parti, ma è l'attacco di Urbino ad essere più pungente. Tirozzi dà il primo set point. Chiude Garzaro con un ace (25-20).

La partita tra le due prime formazioni del campionatosi deciderà al tie-break. Villa Cortese parte subito con il piede giusto e si porta sul 1-4. Qualche errore di troppo in attacco e in ricezione permettono però alle feltresche di rientrare (4-5). Al cambio di campo Villa è avanti grazie a Pavan che torna a colpire (5-8) sia con attacchi a tutto braccio che con pallonetti molto precisi. Le due squadre rispondono punto su punto ma è nuovamente Pavan a mettere uno stop alla rincorsa delle padrone di casa (8-12). Il muro di Guiggi su Tirozzi dà il primo match point a Villa Cortese. Chiude Cruz sul 10-15.